Guía rápida para casarse en Lima

Adulting (v). Hacer cosas de grandes. Trabajar. Mantener una casa. Tener una relación estable. Formar pequeños humanos. Tener seguro médico. No comer grasas saturadas. Pagar impuestos.

La vida adulta es difícil. Por alguna razón, nadie te explica las cosas que deberían explicarte en el momento correcto, hasta que ya es demasiado tarde y la SUNAT ya está encima tuyo diciéndote que debes plata.

En Tudú, hacemos nuestro mejor esfuerzo todos los días para que la vida adulta sea un poco más llevadera. Recibimos consultas todo el tiempo sobre trámites y gestiones que tienen un montón de requisitos y no están bien explicados en ninguna parte, y queremos compartir un poco de lo que hemos aprendido para ayudarte a tener las cosas cada vez más bajo control.

Uno de los trámites que más sorprende a todo el mundo: cómo casarse. Así que vamos por partes.

1. Consigue con quien casarte

En verdad, acá no hay mucho que podamos hacer por ti. Sabemos que #lacallestádura, pero no pierdas la esperanza y, sobre todo, no bajes esa valla, corazón. Recuerda que el mundo digital tiene todo tipo de opciones para ayudarte, y que el que persevera triunfa.

2. Put a ring on it (o cómo tener “the talk”)

Hemos hecho un montón de investigación, y hemos llegado a la conclusión de que una vez que has encontrado a la persona correcta, tienes dos opciones. La primera es hacer algo de este calibre:

La otra opción es tener una serie de conversaciones profundas sobre qué quieren ambos en la vida y cómo pueden ayudarse uno al otro a alcanzar sus metas y cumplir sus sueños, siendo conscientes de que son personas imperfectas y que tendrán que apoyarse incluso a través de momentos difíciles cuando parezca que ya no les queda el amor ni la energía para seguir adelante y parezca que ya nada tiene sentido, pero a pesar de ello se conocen y entienden y quieren lo suficiente como para saber cuál es la mejor manera para que juntos puedan construir un futuro conjunto de manera responsable e inteligente.

Obviamente, hagan lo primero.

3. Reúne tus papeles

Acá es donde la cosa empieza a ponerse complicada. Encontrar a la persona con la cual quieres pasar el resto de tu vida y tomar la decisión de estar juntos por siempre es una bicoca comparado a la burocracia municipal peruana.

Vas a necesitar todo lo siguiente:

  • Partidas de nacimiento de ambos novios
  • DNIs vigentes y sin multa pendiente (la mayoría de municipalidades exigen que al menos uno de los novios viva en el distrito donde se van a casar)
  • Certificado de soltería (o partida de matrimonio con anotación de divorcio si alguno de los novios ya ha estado casado)
  • Constancia médica pre-nupcial (de cualquier centro de salud, aunque algunas municipalidades —Miraflores, te estoy mirando a ti— requieren que se haga en sus centros médicos)

Cuando tengan todos estos papeles, van juntos a la municipalidad (y dependiendo de qué municipalidad sea, junto con sus testigos) para abrir el expediente o pliego matrimonial, pagando un derecho por trámite que está entre S/60-S/150 y un derecho por la ceremonia.

4. Cásate por todas las de la ley

Una vez que tengan iniciado su expediente, reciben el edicto matrimonial — la versión peruana de “si alguien se opone a esta unión, que hable ahora o calle para siempre” es un formato estándar que se publica en un diario de circulación nacional a un costo entre S/40-S/300 dependiendo del periódico que escojas. El formato completo debe llevarse para su publicación en un plazo de ocho días (y si los novios viven en distritos diferentes, una copia del edicto debe llevarse también a la municipalidad del otro distrito).

Asumiendo que en esos ocho días no estalla una escena de telenovela brasilera, están listos para su matrimonio civil. Felicitaciones.

(Bonus Track) 5. Cásate ante los ojos de Dios (y de la tía Gertrudis)

Los menos pecadores entre ustedes querrán ahora casarse también por la Iglesia, y para ustedes la aventura burocrática continúa. Necesitarán las partidas de bautismo y confirmación de ambos novios, debidamente legalizados por el notario eclesiástico de la Arquidiócesis de Lima con una vigencia no mayor a 6 meses.

Necesitarán también la partida del matrimonio civil (si ya se casaron) o el edicto publicado en un diario, y con todo eso pueden abrir la carpeta matrimonial, separar su cita para la charla pre-nupcial y la fecha de la iglesia.


Te deseamos todo lo mejor en este camino, y esperamos que tú y tu pareja sean muy felices.

Si además de felices, no quieren estar estresados por todo esto, en Tudú podemos ayudarte con varios de los pasos del trámite — reuniendo papeles de RENIEC y otras entidades, abriendo expedientes, publicando el edicto, y varias cosas más. Si quieres que te demos una mano con los trámites para que tú puedas enfocarte en las cosas realmente importantes, no dudes en contactarnos y estaremos más que felices de ayudarte.


[ACTUALIZACIÓN] Nuestra usuaria Fiorella Belli estuvo navegando este mundo de trámites recientemente (¡felicidades, Fio!) y nos trajo una pieza de información importante: durante el trámite del matrimonio civil es cuando también deberías decidir si quieres casarte bajo el régimen de sociedad de gananciales y el de separación de patrimonio. El resumen de Fio explica bien (hasta con dibujitos) la diferencia entre ambos regímenes, y qué pasos debes seguir si quieres acogerte al de separación de patrimonio.